Un santuario natural sobrevive en Jardín (Antioquia)
La reserva natural loro orejiamarillo es una de las cuatro reservas más importantes de Colombia.
El largo y tedioso camino de veinte
kilómetros que de Jardín lleva a la vereda Ventanas, en el Suroeste
antioqueño, se olvida cuando los ojos empiezan a contemplar la reserva
natural Loro Orejiamarillo.
En esta reserva existen más de 250 especies entre aves, flora y fauna, muchas de ellas propias de la zona.
La bienvenida la dan los fuertes y
armónicos cantos de los loros orejiamarillos, especie endémica, que
vuelan a su lugar de alimentación cuando apenas despunta el alba.
El comité de bienvenida lo continúa el
verde de sus frondosos y enormes árboles que rodean este sitio,
escoltado por los diversos colores de sus flores, en su mayoría
orquídeas.
El espectáculo prosigue cuando los fuertes y
dinámicos aleteos de un ave prodigiosa rompen las corrientes de aire.
Se tratan de los colibríes que como siempre hacen su entrada magistral.
Desde el primer momento se tiene la
sensación de estar viviendo en un bosque encantado: "Esta reserva es muy
importante por el alto índice de fauna y flora que alberga. Es un corredor biológico", comenta Edward Guarín, administrador de la reserva.
Rana venenosa de Colombia sería una de las maravillas del mundo
Vive en el Chocó Biogeográfico colombiano y su veneno podría matar hasta a 10 adultos.
La Alianza por Cero Extinción, una red de organizaciones dedicadas a
la conservación, está elaborando la lista de las siete maravillas de la
fauna del mundo natural con ayuda de internautas de todo el mundo.
Entre los 20 candidatos, que son especies en peligro, está la rana dorada venenosa que vive en el Chocó Biogeográfico colombiano y es considerado el animal más venenoso del mundo.
"Estas especies han vivido en la Tierra más tiempo que ningún
monumento construido por la acción humana y no podemos permitir que
desaparezcan en silencio", agregó el experto.
Para elegir los 20 candidatos, la AZE identificó 587 sitios a nivel
mundial en los que viven especies en peligro y que sólo se encuentran en
esos ecosistemas . Todos los hábitats contienen al menos una especie
calificada como en peligro o en peligro crítico en la lista de la Unión
para la Conservación de la Naturaleza, IUCN, por sus siglas en inglés.
La rana dorada es considerada como uno de los más espectaculares
especímenes del planeta. Un solo microgramo del veneno de la terribilis
puede matar en segundos a diez adultos y a 10.000 ratones.
Esto ocurre si una persona la toca y accidentalmente las toxinas del
animal entran en contacto con su boca o con alguna herida. A partir de
ese momento, los músculos de la víctima comenzarán a contraerse, crisis
que terminará con una insuficiencia cardíaca irremediable y que no da
muchas oportunidades para reaccionar.
Pero a pesar de su poder, la terribilis no ha podido ahuyentar a los
cientos de retroexcavadoras, instaladas por mineros ilegales al borde de
muchos caudales, que extraen oro de las cuencas chocoanas. Tampoco a
los taladores que tumban árboles para comerciar la madera en el mercado
negro.
Ellos han destruido su hábitat, restringido a pequeñas porciones de
bosque y que al no ser muy extenso la ha hecho más vulnerable. Al mismo
tiempo, muchos labriegos, estrictamente por miedo, las matan con solo
detectarlas entre la vegetación, y desconocen que aunque es muy
peligrosa, esta rana huye al sentir cualquier presencia humana.